¿Cuál es el camino a seguir? ¿Estaremos dispuestos a recorrerlos?
La gran crisis económica, política y social que vive el país sólo puede ser
negado por los que temporalmente ocupan el gobierno que, presentando una
idealización de un país descrito en buenas intenciones y deseos, pero como bien
saben que los deseos no preñan, su discurso sólo sirve para esconder una de los
más grandes desfalcos hecho a la república a expensas de la ruina del país. Ya
su discurso no convence, no es rentable y solo refleja la gran desconexión que
los personeros del gobierno tienen con el pueblo, ese pueblo que subió a Chávez
a la cúspide de la popularidad, con poder absoluto, ensalzado a deidad,
enaltecido como un dios, santificado por profanadores de religiones, y que
ahora ese mismo pueblo pide a gritos soluciones a sus más necesidades más
básicas que el gobierno es incapaz de resolver, bien sea por incapacidad,
negligencia, o terquedad.
Dije temporalmente por una sencilla razón y que es simple, porque la
situación es de tal gravedad, la inacción del gobierno es mayor, que no tengan
ustedes la menor duda que habrá cambio de gobierno, y este cambio comenzó a
reflejarse el 6 de diciembre del 2015, así que más temprano que tarde, pero
inevitable, el cambio del gobierno se producirá. Aquí es donde viene la gran
pregunta ¿Cómo? ¿Cuándo? porque el país no aguanta hasta el 2019, y para
responder a estas interrogantes llegaron varios planteamientos, y a mi modo de
ver son todos válidos, pero me preocupa que los caminos indicados, siendo ellos
no excluyentes, se drive en comparaciones odiosas, desatinadas, perjudiciales
a fin de ver quién tiene la razón. Me preocupa más que el tema se haya
convertido en un inútil discusión que solo llevará al rechazo y cansancio del
ciudadano que espera soluciones no diatribas.
Estoy convencido de que los caminos son válidos y complementarios, son
viables todas y pueden ser planificadas y llevadas a cabo en paralelo, pues
todas adolecen puntos débiles que pueden ser bloqueados por el régimen. Así que
critico a aquellos que hacen comparativas entre enmienda y revocatorio, total,
las dos llevan caminos distintos e independientes, por un lado la enmienda es
un planteamiento cuyo origen se encuentra en la Asamblea Nacional, la idea es
recortar el período presidencial de 7 a 4 años, con este recorte se termina el
período presidencial de Maduro, el respaldo de la mayoría parlamentaria, con el
voto de los 112 diputados se lograría aprobar, y como enmienda constitucional,
deberá pasar por la aprobación popular, y solo necesita que gane los que están
de acuerdo con la enmienda por la mínima a los que no la quieren, y dado los
resultados del pasado 6D es casi seguro que se acepte, pero veo en esto un
pequeño detalle, y como toda modificación al texto constitucional el Tribunal
Supremo (Sala Constitucional) podrá intervenir -y de seguro que lo hará-
indicando la no retroactividad de la ley y por consiguiente dirán que no es
posible aplicarla al período de Maduro y si para el siguiente período, es
decir, a partir del 2019. ¿Estarán conscientes de este detalle?
Y ahora tenemos la segunda parte de algo que parece necesario pero la
realidad indica que no será viable, entonces, ¿Qué hablar de la solicitud de
renuncia? pues sólo se requiere una firma, la de Maduro, por consiguiente es la
más fácil de ejecutar, pero parece obvio que Maduro no renunciará aunque el
país entre en impago, muera gente por falta de medicinas y reactivos, pasen más
de una semana sin agua, sin electricidad, con inflación y desabastecimiento,
pero este camino requerirá una presión de calle, supongo que algo similar a
#LaSalida en su nueva versión remasterizada, y ya sabemos todos cómo terminó
ese camino, pues la realidad indica que el pueblo está demasiado ocupado
buscando comida, recogiendo agua, y viviendo con miedo, la realidad demostró
que la gente se atreverá a votar en contra, a firmar nuevamente con los riesgos
que eso conlleva, pero no se van a inmolar. Este camino es el más rápido para
comenzar en la recuperación del país, siempre y cuando Maduro ayude, sin
embargo, veo que es el más complicado, pero nada se pierde con insistir en la
solicitud de renuncia, estas acciones son puntuales, y no dependen de la AN, ni
de leyes, o TSJ.
Por otro lado tenemos el revocatorio, este necesita activarse a partir de
abril de este año, recoger casi 4 millones de firmas en 3 días, 15 días para
verificar las firmas, 3 meses para convocar elecciones y, una vez definida la
fecha, proceder a las votaciones y lograr obtener más de 7 millones y medio de
votos a favor de revocar el mandato de Maduro, y todo esto debe hacerse antes
de enero 2017 para poder convocar nuevas elecciones presidenciales por el
Consejo Nacional Electoral ¿difícil verdad? pues no tengan la menor duda de que
si lo es, sin embargo, es la única alternativa que no pasa por el Tribunal
Supremo de Justicia y todo depende del ciudadano. Aquí vale la pena recordar
que la AN debe nombrar a dos rectores del CNE a partir de marzo, cosa que
favorece los aspectos de consulta, firma y elecciones.
Entiendo que Capriles haya escogido el camino más largo y complicado,
porque los atajos no siempre son buenos, y la respuesta está precisamente en
involucrar al pueblo, no puedo dejar de reconocer que fue el pueblo quien llevó
a cifrar todas sus esperanzas en el poder absoluto de un hombre, Hugo Chávez, y
en su parapeto del socialismo el siglo 21, y que sea ese mismo pueblo, que a
través de su firma y su voto, de manera pacífica y democrática, retire su apoyo
a Maduro y su combo. Porque se hace imperativo desmontar y erradicar de una vez
por todas esa nefasta idea política del populismo, que sólo ha servido para
esconder a una serie de delincuentes que han logrado amasar fortunas inmensas a
costa de los enormes ingresos que ha visto la república en estos diecisiete
años de revolución, y esto se logra es con la mayoría, y esa mayoría habló el
6D en las urnas.
La última palabra la tendrá la MUD luego de las deliberaciones para definir
el camino, sin embargo, insisto, no es necesario tener que escoger entre uno u
otro camino pues son excluyentes, uno, lo debe hacer la AN, los otros, le tocan
a los partidos políticos y sus maquinarias, lo cierto es que el gobierno se
verá obligado a luchar varios frentes a la vez, mientras la crisis los consume,
y los desconecta de ese pueblo que los puso allí...temporalmente, y eso se le
olvidó a Chávez, y se le está olvidando a Maduro y su combo.